Ir al contenido

Inodoro inteligente vs tradicional: ¿por qué tu baño no ha evolucionado?

De robots que hacen kung-fu… a nuestro baño de siempre

Hace unos días vimos en la gala de Año Nuevo en China robots haciendo volteretas, kung-fu y coreografías imposibles. Recuerdo el año pasado viendo la misma gala con robots que apenas podían bailar ni girar sus brazos. 


Y sólo un año después, han dado un salto enorme y nunca mejor dicho. Mientras lo veía, me surgía la pregunta de siempre vinculada a los inodoros que vendemos: ¿Los inodoros han avanzado al mismo ritmo?


Verás, tenemos móviles que nos escuchan, coches que se aparcan solos y relojes que analizan nuestro sueño. Pero entramos al cuarto de baño… nos sentamos todos los días, en la misma porcelana fría de siempre.


Esto lo resumo aquí: 



La gran “revolución” del inodoro tradicional


Si somos honestos, sí ha habido avances… muchos tenemos en la cabeza los inodoros de casa de nuestros abuelos de color azul o verde; pero si comparamos esos con los actuales que se venden en grandes superficies... Hay cambios, aunque muy graduales.


En las últimas décadas hemos visto:


  • Tapa con caída amortiguada, para evitar golpes.
  • Doble pulsador de descarga, para optimizar consumo de agua.
  • Cisternas empotradas, que mejoran estética (aunque no estoy a favor de ellos - más en otro post que escribiremos en el futuro).
  • Diseños rimless (sin borde), que facilitan la limpieza.
  • Mejoras en ergonomía del asiento.


Todo esto está bien.


Pero ninguno de estos avances cambia realmente la experiencia mientras vamos al baño a "marcarnos un triple".


  • Sigues sentándote sobre un asiento frío.
  • Sigues limpiándote con papel - que si tienes hemorroides, mal.
  • Sigues teniendo que pulsar para tirar de la cadena.


La innovación ha sido más estructural: de forma.

Pero no de experiencia.


Y ahí es donde entra el inodoro inteligente o smart toilet, según gustos.


	Inodoro inteligente Eisy abriendo la tapa y el asiento sin usar las manos.

Inodoro inteligente Eisy abriendo la tapa y el asiento sin usar las manos.


Los inodoros en algunos países de Asia


En países como Japón, Corea o China, el baño sí ha evolucionado.


Allí es habitual encontrar inodoros inteligentes con:


  • Asiento calefactable.
  • Lavado con agua templada regulable.
  • Secado con aire caliente.
  • Descarga automática.
  • Luz nocturna.


Es tecnología aplicada para un uso cotidiano. 


Si no tienes claro qué diferencia hay entre un asiento calefactado y un inodoro inteligente completo, te lo explicamos con detalle aquí:

👉 [Guía sobre asientos calefactados e inodoros inteligentes]


Necesitamos confort cuando vamos al baño

Sinceramente, aunque un robot sea capaz de hacer piruetas en casa, no necesitemos uno. 

Probablemente lo que sí podamos necesitar, es un poco más de confort en algo tan sencillo como ir al baño: que el asiento esté caliente cuando vamos al baño de madrugada en invierno. 

Que no tengamos que encender la luz del baño y evitar desvelarnos. 

Que no tengamos que tocarlo para que se abra la tapa y nos alumbre con su tenue luz de noche medio dormidos. 

Que la experiencia sea más higiénica y cómoda. 

Y ahí está, en nuestro baño. Sin hacer ruido. Sin dar saltos ni volteretas ni hacer kungfu. 


Inodoro inteligente Eisy en entorno lujoso

Inodoro inteligente Eisy.

Del “cumple su función” al “se disfruta”

Un inodoro tradicional cumple su función: miccionamos, hacemos de vientre, aliviamos la vejiga o hacemos aguas mayores. Para todo lo relacionado con visitar al trono, un inodoro clásico cumple. 

Igual que un coche más austero te lleva a tu destino de la misma forma que lo haría uno más avanzado. La experiencia sin embargo, no es la misma. Cambia. 

Cuando pruebas por primera vez el asiento calefactable, entiendes que se trata de lujo, sino de bienestar. 

Cuando pruebas por primera vez lavarte con el chorrito de agua, entiendes que no es raro, sino otra forma de limpiarse que te deja sensación como de "recién duchado". 

Cuando tras probarlo por primera vez, te levantas para subirte los pantalones y de repente escuchas que tira sólo de la cadena, entiendes que la tecnología está ahí, para hacernos la vida un pelín más cómoda, si cabe. 

Por eso, decidimos traer esta tecnología a España. Si quieres conocer cómo empezó esta aventura, puedes leerlo aquí: 👉 [Inodoro inteligente en Madrid: mi experiencia]

La tecnología ya está aquí

No cuesta lo que costaba hace años. Siguen existiendo los modelos caros, los que se inventaron hace 40 años como auténtico inodoro japonés. Pero la globalización y la paulatina adopción por parte de distintos países facilita que sean accesibles. 


No necesitas una reforma integral en la mayoría de los casos. Casi siempre acaba siendo quitar el antiguo; poner el nuevo y enchufarlo a la corriente. 


Y no es algo exclusivo de hoteles de cinco estrellas, es más, cada vez los vemos más: hoteles, apartamentos o incluso en algún sitio público. 


Es una decisión.


La pregunta que me hice, y que te invito a hacerte, no es si tu baño funciona.


La pregunta es:


¿Quieres que simplemente funcione… o ya que vamos más de 5 veces al día, qué menos que tenga algo de disfrute? En tu momento "kitkat", donde a veces no quieres saber nada de nadie, qué menos que sea de una forma más cómoda.


¿No crees?


¿Por qué tu baño no ha evolucionado?


Quizá tu baño no ha evolucionado porque nadie te había hecho esta pregunta.


¿Y si ha llegado el momento?

¡Eisy en las noticias de La Sexta! El inodoro japonés que está revolucionando los baños en España
Habla por WhatsApp